Por la mañana muy temprano y con los relojes sincronizados (petición de Jesús horas antes, en el cumpleaños de mis dos niñas) partimos desde Rota junto al compañero de la Peña Dosa Jesús Bermudo. En los “Puertos” de Santa María recogimos a nuestro Secretario Currito. Muchas ganas de cachondeo, recordándome Jesusito..¡¡Je, tu ojito derecho te ha dejado tirado!!...¡¡Po vamos a llamar al esquirol y le decimos que no le recogemos el dorsal ,jejeje!! Llamada al canto, estando todavía el muchachito con Alberto en el bus en Cádiz . Ya en la Isla, nos encontramos con muchas caras conocidas: Joprivi, Enrique Artajo (esta vez lo he bordado ,jeje), la escuadra Zebulona, Luís y Paco Pepe del Olimpo de Cádiz, mis compis del club desplazados vía Cádiz ..Barroso, Andrade, Taka , A.Ejarque y muchos otros.
Media Maratón San Fernando – Cádiz “Maratón de la
libertad “
La salida se dio a las nueve de la mañana. Algunos
iluminados, se empeñan en que salgamos súper temprano, a este ritmo
sustituiremos las gorras por los cascos mineros. Allí que salí junto a mi compi Carlos “ Currito “
en última posición. Desde esa posición pude contemplar la maravillosa vista de
la serpiente multicolor de los casi 1200 corredores, circulando por las calles
de la Isla de San Fernando, no teniendo precio esa maravillosa estampa….¡¡Matraca, esto, al ir delante te lo pierdes, jeje ¡!
Me comentaba el Currito de Jerez. El primer kilómetro lo pasamos en 5.42 km.
Ya, sobre el dos, escuché una voz conocida..¡¡Matraca
¡! Girándome, comprobando que era Oscar Tricaletero en su súper burra ¿ Illo, aónde vas tú ahí pisha? ¡¡A disfrutar de la compañía
del Currito!! Nos despedimos, no sin comprometerlo a ser de la partida
en San Juan. Poco a poco, íbamos metiendo algo de ritmo para ir entre 5.00 –
5.10 km. Por el km cuatro, nos acercamos al grupo de los Zebulones – Macahan,
todos unos personajes. Como se que Zeb –Presi ( Pedro ) domina el inglish, me
pongo a cantar una canción de los marines americanos ..¡¡Guachi
meri meri nai!! Respondiendo todo la escuadra Zebulona al unísono ¡¡Guachi meri meri nai!! Saludos, risas e intercambios
de Zebuladas y Rabitadas. Del km dos al cinco marcamos
5.07-5.06-4.59-4.59
km.
Ligera
subida por un empedrado, para meternos por la Calle Real. En ella, un miembro
de protección civil se empeñó en contaminarnos con su moto ¡¡Illo, apaga la moto que nos vas a asfixiar, máquina!!
Pasando de nosotros tres kilos el nota. Antes de llegar al diez, llegamos a la
altura de Juan Barroso, animándole a continuar con nosotros pero desistió al ir
hoy más tranquilo, para seguir con nuestro camino. Del 6 al diez pasamos en 5.16 – 5.11 – 4.54 – 4.44
– 4.48 km.
Despedida de la Isla, introduciéndonos en la larga Autovía que conecta San
Fernando con la Tacita de Plata. El fuerte viento nos entra de cara. La
intención es ir llegando a los diferentes grupos que tenemos a nuestro alcance,
descansar unos minutos y seguir en busca de otro. ¿Cómo
vas Curro ?¡¡Perfect, mientras responda el gemelo!! Llegamos a la altura
de Juan Isidro “Er Pibe de Jerez” …¡¡Este tío nos está robando nuestra gasofa!!....contestando
el bueno de Juan ¡¡YPF, Argentino…..y lo próximo las
Malvinas ¡! Buen sentido del humor el del Pibe. Ya, a casi unos dos –
tres kilómetros de Cádiz, pasamos a Antonio Ejarque, buen amigo con el que
colaboro, el cual antes de salir ya
había tirado la cuchara. Debe valorar mucho más el temporadón que ha realizado
y más con las circunstancias que le rodean. Debe saber que el ser humano, por
desgracia, siempre tirará por la calle más fácil, que no es otra que la de
joder al de al lado. Tanto el Curro como el que escribe, intentamos
transmitirle un halo de positividad, si, animándolo, porque le hace falta..¡¡Vamos, que eres un campeón!!..¡¡No he aflojado más porque
sabía que venías por detrás!!...¡¡Si tienes que cerrar gas, hazlo, pero no
tires la toalla!! Seguimos con lo nuestro, para llegar a un grupo con
unas quince unidades.
 |
| Por la Calle Real |
Del once al quince marcamos unos tiempos de 5.02-4.55-4.58-4.50-4.49 km. ¡¡Venga, aguantamos en este grupo un poco!! Lo mejor
era aguantar hasta la entrada en Cádiz, resguardándonos del fuerte viento, pero
el ritmo del grupo empezó a decaer, recibiendo en ese momento órdenes de equipo
¡¡Ha bajado el ritmo, ponte en cabeza y súbelo!!
Dicho y hecho, me puse en cabeza y avivé el ritmo. El mensaje recibido era una
noticia inequívoca de que las piernas del Currito iban de maravilla. Un
kilómetro antes de entrar en la Tacita nos marchamos del grupo, siguiéndonos un
joven corredor de Conil.
¡¡Venga, que ya estamos en
Cádiz, solo nos faltan cuatro kilómetros!! Realmente eran cinco, pero
había que camelar al Currito, ya que su “maravilloso” Garmin, del que tanto
alardea, le había dejado tirado horas antes, así que realmente iba algo
desorientado. Pasamos por Cortadura camino de la casa de todos los Cadistas.
Por el kilómetros 17, un “payaso” de ese maravilloso club de San Fernando
Carmona Páez
(ya que para mí no puede llamarse corredor alguien que hace la mayor estupidez
que he visto en mis años de corredor popular) se cayó al suelo unos 20 metros
por delante de nosotros, dando algunas vueltas en el suelo, pensando nosotros
que le había dado un Yuyu (infarto, ataque epiléptico o vete tú a saber) pero
metros antes de llegar a su altura se puso de cachondeo con otro de su club que
estaba parado con una MTB. Cuando llegué a su altura no me pude reprimir y le
tiré agua por encima, por si se le aclaraban las ideas, a lo que se acercaba un
Policía Local para interesarse por el nota
..¡¡Múltalo y
oblígalo a retirarse que es un irresponsable!! Seguimos con nuestro
rollo, ya estando metidos en unos ritmos entre 4.35-4.45 km. Momentazo total al
pasar por mi estadio, el de todos los Cadistas, el grandioso Ramón de Carranza.
No pude reprimirme, soltando unas palabras-cánticos
….¡¡Alá
es grande y el Carranza es mi templo!! Para a continuación cantar eso de
¡¡Y ese Cádiz Oé!! El Currito Xerecista
acérrimo, me miraba con cara de pocos amigos, jejejeje. Seguimos adelantando
posiciones, intento ir comiéndole el coco tanto al Currito como a nuestro
compañero de viaje de Conil, el cual era nobel en la distancia.
¿Ustedes queréis ver cómo nos aplauden? …¡¡Venga unas
palmitas, que son gratis, gracias por esas palmitas anticrisis!! Y
funciona, probadlo, que al personal hay que estimularlo, porque si no,
anima menos que Rajoy con su reforma laboral. Vamos bordeando la valla del
muelle de Cádiz, pasamos a un amigo del Currito, Luís del Tesorillo.
Del
kilómetro 16 al 20 marcamos unos ritmos de 4.48-4.39-4.38-4.36-4.38 km. ¡¡Venga, que ya estamos ahí!! El compañero de Conil
pierde unos metros
..¡¡Venga, máquina, aprieta un poco!!
Tenemos la meta a escasos 200 metros, dejo a Carlos “Currito” entrar sólo, para
que disfrute de la gran carrera que ha realizado. La meta este año estaba instalada en la plaza del Ayuntamiento, los
últimos 900 metros los hicimos a 4.19 km. Tiempo final de 1:42:26, para un
ritmo medio de 4.54 km, cumpliendo con creces el doble objetivo marcado por
Currito. Por un lado terminar sin molestias en el gemelo y como segundo plato
bajar de una hora y cuarenta y cinco minutos. Puesto en la General Absoluta el
521.
Una vez recogido el bolso y la camiseta conmemorativa, nos
metimos en la terraza de uno de los
baretos de la plaza. En dicho bar tenía el señor un gran escudo del
Barça….¡¡Me pone por favor una Mou cinco estrellas!!El
nota me puso más mala cara que un borrico “asomao” a un barranco,
respondiéndome en un cambio de ritmo de 2.20 km..¡¡Aquí
solo se vende cruzcampo!!...¡¡Eso, eso una cruz-campina,jejeje!!. ¡Qué poco sentido del humor tenía el gachón!.
Allí, junto a los compañeros del club Juan Barroso, Manolo Andrade, Taka y
J.Bermudo(Peña Dosa) nos tomamos alguna que otra cerveza para recuperar la
cruz-campina perdida.
Pasajeros al tren
Jesús de los Santos estaba más perdido que la madre de
Marco, estuvimos esperándolo, pero al no contestar al celular, el Currito y el
Matraca nos dirigimos hacia la Estación de Tren a escasos cinco minutos de la
meta, para volvernos hasta la Isla. En un principio y organizado por nuestro
León jejeje, íbamos una buena representación de los Rabitas, pero finalmente
solo fuimos de la partida el Secretario y el Presidente del mismo. Bastinazo
total, ya que fue toda una experiencia poder utilizar este cómodo medio de
transporte, rodeado de un gran ambiente runnil. Entre ellos se encontraban
Diego del Alcanatif y una compañera del club, con los que estuvimos charlando
un rato. Como no podía ser de otra manera, había vuelto a subir a lo más alto
del cajón, junto a su compañera debutante en la distancia. Al llegar a la Isla,
nos estaba esperando el bueno de Jesús. Para la próxima vez, tenderemos que
sincronizar mejor los relojes ,jejeje.
Salu2 desde Matraquilandia.